jueves, 3 de marzo de 2011

Prologo...

"Esta no es una batalla cualquiera,
no es una de esas en donde
las armas como espadas y arcos,
metralletas o bombas acaban
con el enemigo, no, esta es una
batalla mucho peor, una en 
donde se ataca donde más
te duele y el sufrimiento dura
una eternidad y no fracciones de segundos. 
Una guerra en que las palabras 
y las miradas de odio
son las armas más funestas, 
los llantos de una hermana y los
gritos de un amigo te perforan
el corazón peor que un millón de flechas, 
haciéndote sentir impotente
y desesperado por no poder ayudarlos.

Esta es una historia en donde
no existen héroes ni villanos,
no hay rehenes a los que salvar
o romances con finales felices,
solo es una historia más,
en una ciudad más, 
pero protagonizada por personajes
que no encontrarás en otras partes, 
gente con sentimientos tan únicos y bellos,
que te harán sentir que la vida, 
por muy normal que parezca
siempre te guarda una que otra sorpresa.

Esta no es mi historia, es tuya
y de todos nosotros."

No llores ya mi niña más,
que la pena ya se irá,
y tu corazón ya será 
el canto de ensueño 
que una vez fue.


Si sientes que va todo mal,
¡ven conmigo a jugar!
siente a la magia llegar
y ven a encantar
a este lugar, ya...

2 comentarios:

  1. Las guerras con armas, con fuego y destruccion fisica no son las cosas más destructoras que pueden haber.Me gusto eso que escribiste porque una guerra sentimental es mucho más dañina y es lamentablemente algo mucho más cotidiano que alguien usando un rifle o algo así. Los humanos no nos damos cuenta pero hacemos más daño que un revólver, quizás no teníamos la intención de generar algo así, pero una mirada de desprecio puede tocar en lo más profundo del corazón, y es una guerra que no se termina u.u

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  2. hay ángeles que nos abrazan cuando nos desgarra la pena, en el piso de un baño.
    Ale.

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