lunes, 6 de septiembre de 2010

Diario de Amadis, guerrero del agua

Vista de un canal en Brujas

Quien iba a imaginar que después de tantos viajes terminaríamos volviendo a Europa, nos llevaron hasta la ciudad de Brujas, en donde nos dijeron que conoceríamos a tres hechiceras que nos ayudarían en nuestra búsqueda; Tara, Sila y Karzai eran sus nombres.
De una belleza envolvente  pero con un aura siniestra,  tendríamos que quedarnos a vivir con ellas hasta que todos los guerreros se hubiesen revelado. A Klaus la idea le pareció fantástica, siempre quiso conocer brujas de verdad, pero yo no estaba muy seguro…
algo en ellas no me inspiraba confianza…

Al tiempo después las cosas se complicaron...
Tara

-¡Pero que te sucede!- exclamó Klaus.
-Ya te dije, ya no puedo confiar en ellas, ellas jamás lo hicieron conmigo…
-Como puedes decir eso de ellas, nos abrieron sus puertas y nos albergaron…
-Lo hicieron por obligación, pero estoy seguro de que jamás nos hubieran querido en su casa… al menos a mí no…
-De alguna manera ella nos entregaron su amor hacia nosotros, se mostraron benevolentes ¿y tu las tratas como ingratas?
-Era claro que siempre tenían cierto favoritismo hacia ti, los hechizos, las pociones, los círculos mágicos… todo te lo enseñaban a ti y a mi me tenían como a su criado, pero claro… que vas a darte cuenta tu si eres “su maguito especial”…-dije esto ultimo con un tono despectivo e infantil que le molestó mucho a Klaus.
-¡Estás celoso por que soy más avanzado que tu en la magia!
-¡Estoy furioso por que no te das cuenta de lo que ellas están haciendo con nosotros!- la pelea iba subiendo cada vez más de tono.
-Tu jamás las amastes…
Sila
-¡Ellas jamás me quisieron!, jamás me aceptaron, me vieron como un obstáculo en su camino... ¿¡no ves acaso que ellas nos quieren separar!?, ¡jamás estuvieron de acuerdo con encontrar a los demás guerreros!, ¡llevamos mas de un año aquí y nada!
-¡eso no es cierto!- respondió Klaus con lagrimas en los ojos.
-¡Yo solo quería hacerte bien!, pero esas malditas brujas te alejaron de mi y te dañaron, te corrompieron, y ahora mírate en lo que te has convertido, en un vil traidor, has abandonado tu misión... ¡NUESTRA misión!, ¿o acaso ya olvidaste a todos los caídos en el campamento? ¿ya olvidaste a nuestro amigo Ab-Rashib que se secó en las arenas del desierto por mantenernos con vida y ahora no es más que polvo? ¿Acaso olvidaste... que yo te quiero?-las lagrimas también brotaban de mi interior.
Karsai
-¡Ya basta!-gritó Klaus lanzándome hacia la pared con una ráfaga de viento aprendida en su última lección.
-Se acabo, no seguiré ni un segundo más aquí con estas tres malditas, allá tu si quieres seguir con el plan, pero yo sí me dedicaré a buscar a los demás…¡solo!
Y diciendo esto me fui definitivamente de la casa de las Tres Brujas. Al parecer los demás guardianes sabían de la discusión que tuvimos Klaus y yo y de mi "huida" por que no dejaron de acosarme con sus voces mientras me alejaba de la casa.
Y así fue como Klaus y yo nos separamos, dejando de lado nuestra primera misión... 
Ahora el está en brujas y yo me las arreglé para llegar hasta aquí, a Calais.




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