¿Podrás entregármelo?
Solo las olas sabrán devolvermelo que alguna vez el tiempo me quitó,
Y sólo así el silencio hará presencia en tu mejilla
y a tus ojos al fin podrá descansar.
La fuerza de nuestro abrazo
a mi ser fundirá en el tuyo
y las campanas del atardecer
a la belleza de la vida se sumirá
con prestancia de Caballero,
de Caballero que a su amante
abnegado busca y encuentra,
al tesoro más bello de todos...
¿Como perdernos en la noche del ensueño?
¿Sin dejarnos arrastrar por los arrebatos
y la pasión sin corazón?
La Argenta observa dulces juegos nocturnos
y el son de un violín con el viaje del viento
a los oídos curiosos emociona y excita.